
Empiezas, a dar signos ya, de vampirización, visibles también, para aquellos que no son yo. Todo sigue su curso. El fundamentalismo de la rareza obliga.
Así las cosas, una cierta inclinación hacia el lado oscuro en la búsqueda de nuevas emociones, tiñe tus pasos. Bóvedas y primitivismo. Hermetismo emocional y catacumbas. Sótanos, y humedad palpitante.
...pero sabes que tengo amuletos, sortilegios, runas y los designios, conjuros, pases mágicos, y un buen montón de objetos de poder.







































































